Cerrando ciclos

Un nuevo año se aproxima. Un fin de ciclo. Esta curiosa manera de dividir el tiempo nos propone un nuevo fin y un nuevo comienzo. Una historia que año tras año se repite. La naturaleza nos enseña sobre la infinita repetición de procesos. Nuestra historia de evolución se asocia a ello. En cada vuelta al sol transitamos diferentes climas, diferentes momentos evolutivos y aprendizajes. Nuestra vida se desarrolla en el cambio constante y la impermanencia. 

Te propongo para este nuevo año que dediques un tiempo a ti. Reconoce aquello que llevas cargando y suéltalo. Perdona, perdónate y agradece. El perdón te libera siempre, te ayuda a soltar. La gratitud enriquece tu mente, te ayuda a desarrollar una mirada saludable sobre tí y los que te rodean y envía al universo un mensaje claro.

En un mundo donde todo es energía, te propongo que cuides la tuya. Tu energía es lo que te mantiene vivo, sano y en capacidad de seguir en este plano. Su principal enemigo es una vida con estrés. Reconoce aquellos estresores que afectan tu día a día y reconoce también aquellos ladrones de energía. En esa lista aparecen personas, situaciones del pasado no resueltas o del futuro que aún no sucedieron, metas, caminos no deseados, exceso de expectativas, etc. Tómate el tiempo para reconocerlos. Ten claro que cada momento es una oportunidad de cambio. La conexión al presente es un antídoto poderoso. Suelta el piloto automático. Decide entre ser  protagonista de tu historia o un actor de reparto en la historia de otro. 

Que el 2022 te encuentre saludable en el camino que elijas seguir y sostener…

¡Un gran abrazo y felicidades!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *