
Cuando era joven soñaba con tener un emprendimiento en el que pudiera trabajar a distancia, eligiendo el lugar desde donde lo gestionaría. Siempre me interesaron las historias de personas que lograban “el éxito” sin moverse de su casa, utilizando un ordenador y un teléfono.
A favor, todas las ventajas de combinar la responsabilidad laboral con la vida familiar. En contra, el probable aislamiento social, la lejanía física con el grupo de trabajo, el probable relajamiento en la función, en la productividad, etc.
El home office llevaba mucho tiempo mencionado como una posibilidad pero con poco de realidad.
Lo que nadie imaginó es que, como consecuencia de esta pandemia, se instalaría de manera casi generalizada y obligada como estándar para la mayoría de las empresas que por el tipo de actividad así lo permiten.
Este estado emergente implementó, de manera natural para algunos y forzosa para otros, una nueva forma de trabajar. Sobre este punto se ha escrito mucho, a favor y en contra. Donde no hay debate es que el teletrabajo o home office ha venido para quedarse.
Desde esta nueva realidad, comencé a analizar con detalle qué podría ofrecer mindfulness a este nuevo escenario. Cómo lograr una oportunidad para incorporar nuevos hábitos saludables que faciliten este proceso.
Mindfulness es el arte de estar presente, con intención y corazón y sin juicios. Implica una vinculación diferente con lo que pasa. Se practica de manera formal e informal. Y el teletrabajo se presenta como una gran oportunidad para incorporar mindfulness en tu día a día sin moverte de tu casa.
Si esto resuena en ti, aquí te dejo algunos tips de integración que podrán ayudarte:
Medita
Aprovecha parte del tiempo que normalmente utilizarías para ir al trabajo y reemplázalo por una meditación de conexión contigo y con el momento presente.
Si nunca has meditado, es una oportunidad para intentarlo previo al inicio de la jornada laboral. Si ya eres meditador, puedes profundizar tomando más tiempo para meditar o experimentar nuevas posibilidades.
Podría ser una meditación corporal, de contacto con la respiración, un contacto con los sonidos y pensamientos o alguna meditación de visualización y cultivo de pensamientos positivos. Puedes preguntarte cómo te sientes, siempre con la consigna que propone mindfulness: intención, foco en la experiencia y aceptación.
Puedes incluir también una meditación caminando, de conexión corporal, muy válida para espacios reducidos que puedes sumar a tu nueva agenda. Es un ejercicio muy relajante y que no requiere prácticamente espacio físico.
Es importante detectar los pensamientos y las emociones que van surgiendo de esta nueva modalidad. Es fundamental cuidar y escuchar nuestro cuerpo siempre.
Busca momentos de conexión plena
Durante el día de home office es conveniente ir viendo lo que surge interiormente. Indagar sensaciones o, simplemente, reconectar con la experiencia. Realizar pequeñas pausas durante el día, la conexión con la respiración e indagación sirve para volver al equilibrio. Para ello, puedes poner una alarma cada 2 o 3 horas para que al sonar puedas realizar unas respiraciones de conexión a modo de escala técnica para luego continuar con tu trabajo. Los tiempos para esta actividad son usualmente cortos (2 a 5 minutos) por lo que no deberían interferir con tu tarea.
Reconoce las distracciones

El trabajar en casa puede generar distracciones propias de compartir las obligaciones laborales en el espacio donde vives.
La tentación de encender la TV o salir a pasear o el propio contacto con quienes viven contigo puede ser un punto que complique o interfiera en tu calidad de trabajo. Para ello, es importante aplicar atención plena a cada momento, reconociendo los momentos de ocio y los momentos de trabajo.
Rediseña tu agenda y espacio
Es una oportunidad para diseñar una agenda diaria más acorde con tus gustos y tus deseos que incluya los diferentes momentos del día. Que pueda ser revisada y modificada a medida que profundizas la integración de esta nueva actividad.
Si tu lugar físico lo permite, puedes generar un espacio dedicado al home office, que tenga entidad dentro del ámbito familiar, que sea reconocido y respetado por ti y por quienes conviven contigo.
Respeta tus tiempos
Es importante que el teletrabajo tenga un comienzo y un final en el día. La experiencia indica que si esto no es claro, si no es respetado, terminamos trabajando más cantidad de horas y mezclando el ocio con la actividad laboral.
Mantén el contacto social
Planifica desayunos o almuerzos o actividades fuera del horario laboral con tus compañeros y amigos que favorezcan el contacto social. Estas actividades pueden ser virtuales o presenciales acorde a las posibilidades del día. Trata de que sean momentos de real disfrute y conexión.
Para finalizar, es importante entender que la vida nos presenta a diario nuevas oportunidades. Cada momento es un punto de ajuste, de barajar y dar de nuevo, de reinventarnos. El teletrabajo vino a instalarse definitivamente en nuestro día a día marcando algo nuevo en esta nueva época. Que sea entonces una oportunidad de aprendizaje, de cambio y de crecimiento para ti. Ese es mi deseo.
Si deseas iniciarte en mindfulness y no sabes cómo hacerlo, puedes apuntarte a las sesiones online aquí y te acompañaremos para que tu práctica se convierta en un nuevo estilo de vida.
