Despertar del sueño

El momento donde estás ahora

¿Sientes que estás vivo o adormecido? ¿Cuál crees que es tu verdad sobre tu vida? ¿Quién gobierna tu mente? Mindfulness es una oportunidad para responder estas dudas y darte cuenta. Pero, ¿de qué tienes que darte cuenta? De que quizá has sido preso o presa de tu mente condicionada, de tu personaje de turno, de las expectativas de los demás, del piloto automático, entre otros. Tu vida pasa mientras tus momentos se lo reparten esos carceleros.

La conexión con el momento presente requiere intención, activación de los sentidos y aceptación libre de juicios. El desafío vale la pena y los resultados son visibles si logras sostenerlo en el tiempo. Lo atractivo de este desafío es que tiene un impacto directo en tu manera de ver tu día a día.

La percepción de tu realidad se construye con tus creencias, experiencia, valores y, por supuesto, juicios. Cuando te concentras en la experiencia a través de las sensaciones es posible disminuir el juicio. En consecuencia, tu mirada de la vida comienza a ser diferente. Esta diferencia marca un punto de inicio distinto a la hora de plantear un cambio, un objetivo o una meta.  Quizá surjan nuevas metas o la posibilidad de transitar un nuevo camino. Situaciones en las que habrá que ocuparse y otras que sólo habrá que aceptar ya que están fuera de tu círculo de acción.

Hora de despertar

Cuando reconoces la realidad desde una mirada de observación, desde una lectura más contemplativa, es probable que comiences a darte cuenta de que no todo es lo que parece ser, de que todos estamos en un camino similar. En ese camino hay alegrías, tristezas, deseos, sufrimiento, placer. A medida que profundizas en ese camino, lo individual, lo propio, la mirada egocéntrica comienza a perderse en una idea más pluralista, en un concepto más de nosotros. La compasión no como mirada de lástima, sino como oportunidad de visión al otro que se vuelve más natural.

El despertar del sueño es soltar anclas al cambio, a la transformación y a tu evolución. Es comenzar a vibrar en otro nivel. Es el camino del plano físico al energético y espiritual. Sentirás la adrenalina de surfear olas, el encanto de disfrutar amaneceres, el observar la lluvia caer. Requiere paciencia, intención, compromiso y, sobre todo, sostener desde la perseverancia el hábito de estar conectado a lo que sucede alrededor.

Ese guión que has construido y que tu ego se encarga de ejecutar y gobernar puede que sea cuestionado y modificado. En la profundización es probable que logres ver qué hay detrás de ese guión. Revisar qué emociones transitan por tu cuerpo sosteniendo la contemplación como oportunidad. Y cuando te des cuenta, empezarás a comprender, a despertar del sueño que creías que era tu vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *